Limpia tus cuentas antiguas: menos superficie de ataque en una hora
Cada cuenta olvidada es una posible fuga de datos. Así descubres los accesos antiguos, eliminas lo que ya no necesitas y proteges el resto.
Actualizado el 3/11/2026 · 2 min de lectura
Por qué las cuentas antiguas representan un riesgo
Un comercio de hace diez años, un foro, una aplicación olvidada: cada una de estas cuentas guarda información sobre ti, a menudo con una contraseña antigua y débil. Si el servicio es hackeado, tus datos quedan expuestos en la red y los atacantes intentan esa contraseña en tus cuentas importantes. Menos cuentas significan menos superficie de ataque.
Paso 1: Localiza tus cuentas antiguas
- Busca en tu bandeja de entrada palabras como “Bienvenido”, “Registro”, “Confirmar cuenta” o “Restablecer contraseña”.
- Revisa tu gestor de contraseñas o las contraseñas guardadas en el navegador; allí suele aparecer una lista sorprendentemente larga.
- Comprueba en qué servicios has iniciado sesión con una cuenta de una gran plataforma. En la configuración encontrarás una vista general de las apps vinculadas.
- Utiliza nuestro Leak‑Check para ver si tu dirección de correo aparece en filtraciones conocidas.
Paso 2: Decidir – conservar o eliminar
Pregúntate a ti mismo por cada cuenta: ¿la utilicé en el último año? Si no, borrar suele ser la mejor opción. Conservar solo lo que realmente usas o necesitas por facturas y garantías.
Paso 3: Eliminar correctamente
- Busca en la configuración de la cuenta opciones como “Eliminar cuenta”, “Cerrar cuenta” o “Privacidad”.
- Si no encuentras una opción, contacta al proveedor y solicita la eliminación de tus datos. En la UE, tienes derecho a ello según el Reglamento General de Protección de Datos.
- Descarga previamente lo que quieras conservar, como fotos o facturas.
- Elimina los datos de pago guardados antes de cerrar la cuenta.
Paso 4: Protege lo que queda
- Establece una contraseña larga y única para cada cuenta restante; un gestor de contraseñas lo hace fácil.
- Usa nuestro generador de contraseñas para comprobar si ya aparece en filtraciones; si es así, cámbiala de inmediato.
- Activa la autenticación de dos factores siempre que sea posible, sobre todo en correo, banca y redes sociales.
- Revoca el acceso a las apps que ya no usas.
Tu cuenta de correo es la llave maestra
Desde tu bandeja de correo puedes restablecer casi todas las demás contraseñas. Protege este acceso especialmente: utiliza una contraseña única, activa la autenticación de dos factores y mantén un número de teléfono actual o una dirección de correo alternativa para emergencias.
Repítelo una vez al año
Programa una cita fija, por ejemplo al comienzo del año. Con cada revisión, la lista se acorta y tu vida digital se vuelve más organizada y segura.
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